Penélope de Fuencaliente Imprimir
Escrito por Manuel A. Asensio   
Miércoles, 30 de Junio de 2010 12:40

El próximo 29 de junio comenzará en Soria la gira que Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat tienen previsto realizar: “Junto y Revueltos”, aunque en principio su título era “Dos pájaros de un tiro”. Y se hace para conmemorar el centenario de la llegada de Antonio Machado a estas benditas tierras. Ocasión perfecta para acercarse a la capital y disfrutar de las letras de estos grandísimos autores entre las que, a buen seguro, sacarán algunos de los poemas musicados por el ‘nen del Poble Sec’.

Y cabe recordar, a pesar de no estar en el repertorio de estos grandes, uno de los poemas del sevillano del 98 que más me impactaron durante y tras su lectura, que fue “En tierras de Alvargonzález” y su fascinante Laguna Negra, esa obra del Cuaternario que tantas leyendas arrastra consigo. La leyenda machadiana debería ser obra de lectura obligatoria no sólo para los sorianos, sino para el resto de la Humanidad por los valores que encierra.

Podríamos empezar a enumerar los escritos sorianos del hijo de Antonio y hermano de Manuel, a lo que tendríamos que realizar un especial, pero en estos momentos debemos proponer la opción del funcionario de Larra: vuelva usted mañana o tendrá que esperar su oportuno momento. Por lo que será la segunda opción la elegida a expensa de elegir fecha.

En estos momentos me quedo con la Penélope serratiana porque en Fuencaliente no se puede dar la bella historia ya que carece, como todos sabemos, de estación con parada. No quedan tan lejos Medinaceli o Torralba, pero no vendría mal la opción de subirse, siempre bajo aviso, al tren en las cercanías de Fuencaliente.

Fue una pena que la línea Torralba-Soria no se iniciara en Fuencaliente, porque en la época tampoco existía edificio en la localidad vecina para alojar a los viajeros. El culpable máximo fue un grupo de ciudadanos belgas, encabezados por Mr. Edwerd Otlet. Pero esto sería harina de otro costal y la Historia está para recordarla y no caer en errores pasados. Así que esperemos que la Junta de Castilla León siga sufragando las pérdidas que conlleva la explotación de esta línea que tan cerca de nuestras casas pasa y tenga a bien la posibilidad de parada para hacer más asequible el acceso y/o salida de Fuencaliente.

Estamos en la época de la comunicación y ésta pasa por el ferrocarril como una opción más, y las personas mayores no pueden estar pendientes del buen samaritano que les acerque para subirse al cada vez menos sucio tren que viaja hacia el norte, como canta Sabina.

Así evitaremos que nos convirtamos todos un poco en penélopes, con bolsos de piel marrón o sin él, con zapatos de tacón o sin ellos, vestidos de domingo o de diario, sentados en un banco o de pie, meneando o no el abanico, esperando junto a las vías una parada de momento utópica. Así que no habrá sauces del que caigan las hojas, ni tardes plomizas de abril, tampoco se caerán de los huertos hasta la última flor. El único desengaño será acercarse hasta el lugar elegido para que subamos al ligero y ver que pasa y no para. De esta forma nos quedaremos, como Penélope, con el bolso de piel marrón y con los zapatos de tacón sentados en la no-estación.
Última actualización ( Lunes, 06 de Septiembre de 2010 16:22 )