Excursión a Teruel y Albarracín Imprimir
Escrito por Administrador   
Viernes, 10 de Septiembre de 2010 14:15
Teruel

Una vez más hemos podido disfrutar del viaje organizador por Alarifes de la Cultura a tierras turolenses. Ayer partimos hacia la ciudad del Torico dos autobuses completos. Desde Fuencaliente fueron 19 las personas que pudimos gozar con una organización siempre ejemplar. El total fuimos 96 personas de los siguientes trece pueblos: Alcubilla, Alpanseque, Azcamellas, Barahona, Esteras, Fuencaliente, Medinaceli-Estacion, Medinaceli-Villa, Mezquetillas, Romanillos, Salinas, Urex y Yelo.
 
Podéis ver las fotos del viaje en nuestra galería pinchando aquí.
 
Fue un viaje interesante y ameno, como todos los realizados hasta el momento, con lugares de interés.
 

Teruel existe, y de qué manera. Es una ciudad muy bonita y tiene historias llenas de un sabor muy especial como es la de los archiconocidos Amantes, la singular Plaza del Torico o esa hermosa catedral con una techumbre espectacular y el gran retablo en madera de pino y sus jardines y sus edificaciones mudéjares.
 
La Catedral de de Nuestra Señora de la Asunción es de estilo Gótico-Mudejar (Siglos XIII y posteriores). Está declarada Monumento Nacional desde 1931. La torre de la catedral, el cimborrio y la techumbre junto con las torres mudéjares de San Pedro, El Salvador y San Martin fuerón declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1986.

Se cuenta que durante el siglo XIII Juan Diego de Marcilla, hijo de un familia noble, e Isabel de Segura, descendiente de una familia rica, se querían desde niños, y cuando llegaron a la juventud su amor se mantenía. Así, Diego decidió pedirla en matrimonio. Pero el padre de Isabel, al no ver claro el futuro económico de la pareja, le pidió al joven que volviera más adelante pero con riquezas. Entonces Diego llegó a un pacto, él se iría a las Cruzadas en busca de fortuna pero Isabel le esperaría durante cinco años sin casarse con otros. En esos cinco años, el padre de Isabel no paró de incitar a su hija para que se casase con el potentado Pedro Fernández de Azagra. Ella mantuvo su promesa y se resistía, pero a punto de concluir el plazo vio que se tenía que casar con el pretendiente propuesto por su padre. De esta manera comenzaron los preparativos para celebrar la boda el mismo día que expiraba el plazo. Precisamente en ese mismo día regresó a Teruel Diego de Marcilla, mas la boda ya se había celebrado. Aún así consiguió reunirse a solas con Isabel y le solicitó un beso, pero ella se lo negó porque ya estaba casada. Entonces murió en ese mismo instante apenado por su fracaso. Al día siguiente se celebraron los funerales por el joven y allí acudió Isabel, la cual quiso darle una vez muerto el beso que le había negado el día anterior. En realidad, ella seguía enamorada y al besarle cayó desfallecida y muerta sobre el cadáver. Sucedió este infausto acontecimiento en 1217, siendo juez en Teruel don Domingo Celadas.

El Torico se colocó sobre una columna en el centro de la plaza que lleva su nombre en 1858. Hay que fijarse muy bien para poder verlo puesto que es más ancha la columna que el propio torico (es un toro muy pequeñito) que está colocado en la parte superior. Se ha convertido en uno de los emblemas de la ciudad.

Según la leyenda: En alguno de esos tiempos remotos (1170), los caballeros cristianos de Alfonso II que habían ahuyentado y expulsado a los moros que tenían tomado el territorio turolense, tras recuperarlo, decidieron fundar una villa y amurallarla para así evitar nuevos y futuros ataques moros. No sabiendo donde construirla decidieron por fin que se haría allí donde se abatiese un animal. Cierta noche, un toro se detuvo bajo una estrella llamada Actuel, en el lugar que hoy ocupa la plaza del Torico y comenzó a bramar insistentemente. Los caballeros, aunque presos de miedo, tomaron por buena la señal que cielo y tierra les ofrecían en aquella noche estrellada y tras abatirlo decidieron construir allí su villa. Llegado el momento de asignarle el nombre, acordaron tomar las tres primeras letras de la palabra toro “tor” y juntarlas con las tres últimas de la estrella “uel”, obteniendo así el nombre de el TORUEL.


La ciudad de Albarracín está situada a 1.171 metros sobre el nivel del mar condicionando esta altitud su clima, que se puede clasificar dentro de los mediterráneos de montaña, con matices continentales, siendo su temperatura media anual de 11º y la precipitación de 480 mm. Clima y altitud han condicionado a su vegetación, siendo la sabina albar la especie clímax. Junto a ella diversas variedades de pino y de robles y encinas degradados. De gran belleza es el paisaje del rodeno, contratando su color rojo con el verde de los pinos. Las calizas son famosas por su contenido en fósiles del jurásico.

Cada rincón, cada casa, es objeto de admiración por sus puertas y llamadores (picaportes de hierro imitando un pequeño y fantástico dragón), sus diminutas ventanas con visillos de encaje, sus balcones corridos en rica forja y de madera tallada... El monumento principal de Albarracín es la ciudad misma, con todo su sabor popular y aristocrático, reflejo de su historia y del buen hacer de sus gentes.

 


Para terminar el artículo, dejamos unas palabras de Yolanda y Gabriel respecto a este viaje y otros que hemos realizado, que han organizado, y que sobran los motivos por los que las incluimos en este apartado:


Hemos recibido buena impresion del resultado de la excursion y esto es fruto de la colaboracion de todos:

- Viajamos porque asi lo queremos muchos, porque nos aporta algo más importante y profundo que el rellenar un dia: convivimos, compartimos penas y alegrias en las charlas que mantenemos durante el dia, nos enriquece conocer la historia y el presente de otros pueblos, ver aunque sea de un breve vistazo como viven otros pueblos más o menos cercanos, e imagino que habrá otras más variadas razones para apuntarnos a estas excursiones.

- Colaboramos los que animamos a otros a apuntarse y así el grupo va creciendo.

- Colaboramos los que nos desplazamos a otro pueblo para coger el autobús y facilitar así el horario de ruta. Esta aportacion va haciendo realidad esa idea que tenemos algunos de que hoy podremos sobrevivir si somos un territorio, una suma de pueblos bien integrados.

- Para muchas personas estos viajes son un enriquecimiento para la difícil realidad cotidiana, asi que el lograr que el viaje salga adelante tiene también frutos silenciosos.

Última actualización ( Viernes, 17 de Septiembre de 2010 21:27 )